Niederweiler

Perteneciente a la ciudad de Müllheim y a un kilómetro de esta, al sur de la Selva Negra, nos encontramos el pequeño pueblo de Niederweiler. Con sus casi 1500 habitantes, es paso obligado de quien va al pueblo balneario de Badenweiler, del que hablaremos en otro post más adelante.

Como ves, llegamos en otoño a Niederweiler, y las hojas de la calzada romana que atraviesan el pueblo, nos regalaron imágenes como esta.

¿Cómo llegar?

 

 

En coche: Las carreteras secundarias L131 y L132, unen Badenweiler y Müllheim, y las dos coinciden en Nierderweiler. Lo más probable es que vengas por Müllheim, así que consulta nuestra entrada de la ciudad que está a tan sólo un kilómetro de Niederweiler:

Müllheim


Imagen de la cuesta para llegar a Badenweiler desde Niederweiler
Imagen de la cuesta para llegar a Badenweiler desde Niederweiler

 

En tren: Nierderweiler no tiene parada de tren, siendo la más cercana la de Müllheim.

 

En bus: Tampoco dispone parada de autobús, por tanto, descartado.

 

A pie o en bicicleta: La calzada romana que une Badenweiler y Mullheim pasa por Niederweiler, así que, buena razón para caminar o pedalear por sus calles.

Esta localidad no tiene muchas cosas que ver, ni muchas cosas que hacer por sus calles, pero las que tiene os las vamos a mostrar. Pero antes, un poco de historia de este pueblecito...

Historia:

Los primeros asentamientos donde hoy se encuentra el pueblo de Niederweiler datan de los siglos II al IV, gracias a los baños romanos encontrados en la vecina Badenweiler. Fue en el siglo V cuando los Alamanes echaron a los romanos y se quedaron con estas tierras.

En varios documentos podemos ver que Niederweiler siguió evolucionando, fechados en el 774, 771 y 781, al igual que en el 990.

Saltamos alrededor del año 1800, que fue cuando la guerra de los campesinos causó estragos en esta pequeña población. Años más tarde, en proceso de reconstrucción, se instalaron varios molinos de agua, por el río que baña Niederweiler.

Numerosos viñedos se establecieron en sus campos, lo que empezó a traer riqueza al pueblo y a las localidades vecinas.

Desde 1972 pertenece a la ciudad de Müllheim.

¿Qué ver?

Su ayuntamiento de fachada roja, el río Klemmbach atravesando el pueblo y la iglesia de San Martín son lo único que podrás ver por las calles de este pequeño pueblo.

Lo dicho, de camino a Badenweiler siempre podrás parar en este pueblo, aunque sea para probar uno de sus vinos.

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