Molino Benz, en el pueblo de Ottenhöfen

El agua en Selva Negra ha tenido una importancia vital para los habitantes de esta esquina de Alemania. Fue utilizada en los ríos para transportar los grandes troncos de madera cortados previamente y en el caso de los molinos para que su fuerza pusiera en funcionamiento las grandes ruedas que accionaban el mecanismo de estas joyas. Os cuento cosillas de uno de ellos, el Benz Mühle de Ottenhöfen:

Fue construido en el año 1860 para que las dos granjas cercanas a él pudieran moler el grano y así obtener harina, que más tarde era utilizada para hacer pan. 

Fue renovado en 1983 y desde entonces es más museo que otra cosa. Un pequeño museo al aire libre que se puede visitar de manera libre o contratando alguna de las visitillas guiadas que realiza la cercana granja de mismo nombre que el molino. Pero vamos, que lo mejor es parar cinco minutillos con el coche allí mismo y echarle un vistazo. Se puede ver tanto fuera como por dentro.

*Por cierto, la granja pegada al molino tiene unos pocos más años que el molino. Fue construida alrededor de 1550.

Verás la enorme rueda del molino, que tiene un diámetro de 4,40 metros, así como el sistema de ejes y poleas que hacen que el proceso de molienda continúe. En el interior del edificio tienes las herramientas e instrumentas que completan el trabajo. Destaca sobre todo las grandes rocas de forma circular que "pican" el grano. Son dos piezas de arenisca de un metro de diámetros y con un peso de hasta 400kg. Impresionante.

Sin duda es uno de los mejores molinos de agua conservados en Selva Negra.

¿Y te lo vas a perder? ;)

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