Meersburg, la ciudad medieval del Lago Constanza

Cuando uno oye hablar de Meersburg es inevitable no querer visitarla. Será por su aurea medieval, por su castillo, por sus calles empedradas, por sus edificios históricos, por su palacio, por su puerto... por la vida que respira este pequeño lugar a orillas del Lago Constanza y con la imagen imponente de los Alpes al fondo. Sí, es todo eso y mucho más. Sin duda se ha convertido en uno de mis rincones favoritos del planeta :)

Meersburg, la ciudad medieval que mira al "mar" y a los Alpes:

Su historia gira en torno a su castillo, que según parece fue construido en el siglo VII. Es una joya medieval que se conserva casi a la perfección, y que sin duda no puedes no visitarlo tanto por dentro como por fuera. Aquí tienes más información del castillo:


Desde principios del siglo XIII y hasta el año 1802, Meersburg estuvo en posesión de los Obispos de Constanza. Por tanto, la mayoría de las construcciones que puedes observar hoy en día dentro de la ciudad fueron residencias del clero que tenía su sede en la vecina ciudad de Constanza, al otro lado del lago.

Esto no quiere decir que las gentes que han vivido a lo largo de la historia en Meersburg estuvieran a favor de sus ilustres vecinos, ni mucho menos. Es más, hubo alcaldes que tuvieron más de algún problemilla con la Iglesia, si no que se lo digan Simon Weinzürn (alcalde a mediados del siglo XV) y que le ahogaron en el lago en 1461. Y que tras ese "incidente" se suprimió en la figura del alcalde y el Obispo pasó a ser el "señor de la cuidad".

No fue hasta 1575, más de un siglo después, cuando se reintrodujo el cargo de alcalde. Pero vamos, los Obispos de Constanza siempre tenían la última pablara sobre cualquier asunto.

La ciudad, a pesar de estos pequeños incidentes, era próspera y las guerras que se libraban pro los alrededores en busca de poder, por Meersburg pasaron de largo. Por la protección que el clero tenía sobre ella.

Pero su suerte cambió en el siglo XVII. La Guerra de los treinta años hico que suecos y las tropas del Condado de Württemberg arrasaran la ciudad, que no el castillo. Además, la peste asoló a la población, y solo un sexto de ella sobrevivió a las dos plagas de la primera mitad de ese siglo.

Todo cambia en el siglo XVIII. Es la llamada floración de Meersburg. Entre muchas renovaciones en la ciudad hay una que destaca. En forma de construcción. El nuevo Palacio. El Cardenal Franz Konrad se muda a él, a su flamante nueva residencia. La ciudad vive sus mejores momentos.

En 1802 Meersburg cae con la Secularización y su posterior unión al Gran Ducado de Baden. Los Obispos, cardenales, y cualquier persona de la Iglesia, abandona la ciudad. El Palacio pasa a manos municipales.

La ciudad en ese siglo seguirá de reformas. Se derriban algunas puertas y parte de la muralla de ciudad (una pena...) y se amplia el puerto para que los modernos barcos de vapor puedan atracar en ella.

El siglo XX es para Meersburg el boom del turismo. Alemanes, suizos y austriacos son llamados para visitar esta ciudad medieval a orillas del Lago Constanza, lo que hace que se desarrolle rápidamente. Además, los viñedos adquieren una importancia "exquisita" y hasta se descubren aguas termales. 

Su comunicación en barco con casi cualquier punto del lago le hace atraer a más y más turistas cada vez más.

¿Serás tú uno de ellos? ;)

¿Cómo visitar Meersburg?

¡Ojo! Esta es mi opinión sobre cómo visitar Meersburg. Pero cualquier otra opinión de cualquier otro viajero/a que haya visitado la ciudad también es válida. Más incluso que la mía. Pero, oye, aquí va la mía:

Ferry donde poder ir con tu coche de Meersburg a Cconstanza y viceversa
Ferry donde poder ir con tu coche de Meersburg a Cconstanza y viceversa

Meersburg puede ser un punto perfecto de pasada, es decir, que sea parte de una de los lugares que ver durante un día de viaje, o bien que sea el último punto del día. Y pasar allí la noche.

Si eliges la primera opción, pues para mí hay dos posibilidades geniales:

  • Una. Que forma parte de un día "perdido" por los castillos de los Montes Suabos (Hohenzollern - Lichtenstein y Sigmaringen) y bien entrada la tarde visitar Meersburg y luego desde ahí coger un ferry (con el coche subido a él) hasta la ciudad de Constanza, para hacer noche en ésta última.
  • Dos. Centrarse un día en visitar varios puntos del lago y llegando hasta Meersburg en barco desde por ejemplo Lindau, la Isla de las flores de Mainau o desde Constanza. (Pero aquí dejamos el coche a un lado y tu medio de transporte sería el barco)

Si eliges la segunda opción, te diré que Meersburg cuenta con muchos pequeños hoteles con mucho encanto y con vistas al lago, y en consecuencia con los Alpes que están al fondo.

Elijas la opción que elijas, si tu viaje pasa por el lago Constanza, sería imperdonable no visitar Meersburg. 100% imprescindible.

Dicho lo cual, ¿qué ver en Meersburg?

Qué ver en Meersburg

La pregunta del millón: ¿Cuánto tiempo le echaríamos a Meersburg? Mi respuesta, unas dos o tres horas. Dependerá de lo amante que seas de los castillos medievales, que entonces seguro que te tirarás más tiempo entre las paredes de la fortaleza. Pero vamos, calcula eso, unas 2-3 horas.

¿Y qué ver? Pues Meersburg tiene mucho, a pesar de ser una pequeña ciudad:

Un castillo medieval, monasterios, un palacio, museos, casas y edificios señoriales, un molino de agua, iglesias, torres de la época de la Edad Media, viñedos, miradores al lago... etc etc.

Aquí te dejo mis imprescindibles de Meersburg:

Castillo medieval de Meersburg

Dicen que fue fundado allá por el siglo VII, y que sus murallas nunca han sido penetradas. Es un auténtico castillo medieval. De los pocos en el mundo que conserva ese áurea casi en su totalidad de la Edad Media.

La visita por su interior es una maravilla, a pesar del (alto) precio (según se mire) que hay que abonar para poder admirarlo por dentro.

En este artículo te cuento todo lo que debes saber de este castillo:


El puerto

Es el la puerta de entrada a la ciudad de la mayoría de visitantes, muy por encima de la gente que llega en coche. Las vistas desde el barco de la ciudad son una pasada.



Barrio de los pescadores

Es la parte baja de la ciudad, la que está lógicamente, pegada al lago. Su calle principal está repleta de espectaculares edificios históricos, típicos de la arquitectura alemana. Además, cuenta una torre medieval, puerta de entrada al barrio de los pescadores, que es una maravilla.

Torre-puerta de entrada al barrio pesquero
Torre-puerta de entrada al barrio pesquero

Torre - puerta de entrada (Unterstadttor):

Es la puerta más antigua de la ciudad, de alrededor del año 1250. Se mantiene casi sin cambios desde entonces, todo lo contrario que la otra puerta que se encontraba en otro extremo y que fue demolida en el año 1852

El barrio de los pescadores tiene muchísima vida, gracias a la cantidad de restaurantes, bares y heladerías que ahí abajo se encuentran. ¡Que no te sorprenda la cantidad de gente que puede haber! Y más en verano ;)

Acceso hacia la ciudad amurallada

Una bonita cuesta, tanto de bajada como de subida, te tocará "atacarla" si para ver la parte alta de la ciudad, o si vienes en sentido contrario, el barrio de los pescadores. Es una calle muy muy animada, con restaurantes y multitud de tiendas de regalos y de cosas varias, como por ejemplo de artesanía.

Pero quizás lo más importante de esta calle sean sus edificios de madera entramada, su enorme molino de agua y cómo no, las vistas hacia el castillo.


Molino del castillo:

Sorprende ver este edificio a los bajos del castillo, pero claro, al ver que por hay cruza un arroyo la cosa cambia. Pero eso sí ¿y esa enorme rueda? ¿Cómo es posible que el agua del arroyo pueda mover tan gigante artilugio? Pues lo hace, y bien que lo hace. Sus 7,80 metros de diámetro no es dificultad para su funcionamiento. Es una delas ruedas hidráulicas más grandes de Europa. La fuerza del agua y un buen ingeniero hacen maravillas juntos.

El molino se construyó en el siglo XVII y hasta 1952 estuvo en funcionamiento.


Plaza del mercado, torre de entrada e iglesia

A lo largo y ancho de la Plaza del mercado se alzan preciosas construcciones, hoy en día convertidas en su mayoría, en hoteles, restaurantes o tiendas de regalo. El lugar es una delicia para la vista.

La torre - puerta de entrada a la ciudad alta de Meersburg (Obertor) fue construida alrededor del año 1300. Tenía varias funciones: la defensiva y sobre todo la de controlar el comercio que o bien entraba en la ciudad o pasaba de largo hacia otros lugares. En cualquier caso funcionó como aduana.

En ella destaca un precioso reloj de 1477. En esa fecha se quiso quitar algo poder a la Iglesia, y para ello se instaló el reloj. ¿El motivo? La Iglesia controlaba en aquel entonces hasta el tiempo. Así, poniendo un reloj en lo alto de la torre, los ciudadanos ya no dependían de lo que marcaba la iglesia y su jornada de trabajo la inspeccionaron ellos mismos desde entonces.


La iglesia de Meersburg destaca con su enorme torre de color blanco sobre los demás edificios de la ciudad. Su campanario es lo único que queda en pie de aquella construcción original de antes del siglo XIII (ya que se desconoce su fecha de edificación).

Por tanto la actual iglesia que hoy en día podemos ver data del año 1833.


Ayuntamiento y palacio

Para llegar al Palacio deberás atravesar una antigua puerta de entrada a la otra parte de la ciudad. Es como si Meersburg estuviera divida en varias zonas bien definidas. Dicha puerta forma parte del ayuntamiento, construido en 1551. A lo largo de su historia además a tenido varios usos en su interior, como por ejemplo el de teatro hasta 1912, o el de bodega desde 1936.

El majestuoso edificio del Palacio, con ese llamativo color rosa, se construyó a lo largo del siglo XVIII. Digo a lo largo porque tuvo varias fases de construcción y renovación, dependiendo del gobernante o personaje que lo tenía a su cargo.

Destaca por su estilo barroco. Estilo que se intentó también ajustar en los demás edificios de la ciudad, aunque no en todos fue posible.

Las espectaculares pinturas del interior son obras de pintores famosos italianos de la época.

Los jardines del Palacio dan al lago. Las excelentes vistas que se tienen del Bodensee, del puerto, de la ciudad y de los Alpes, fue motivo más que suficiente para que el arquitecto dejara este lugar como jardín.

Desde 1955 es sede de un museo donde podrás recorrer algunas de las habitaciones del Palacio y admirar así diversos objetos de algunos personajes importantes de la región. Generales, Obispos, Príncipes...

Una vez fuera del Palacio se encuentra su Plaza y detrás de ella una de las calles más bonitas de Meersburg sin duda. En días de mercado se convierte en una animada callejuela. Sus edificios coloridos son TOP ;)


Meersburg y el vino

No nos podemos ir de Meersburg sin degustar alguno de los ricos vinos que se obtienen de los muchos viñedos que rodean la ciudad y el lago. Y es que Meersburg es tierra de vinos. 

Por ello hay varios edificios que giran en torno a este líquido que a algunos nos vuelve locos :)


Dónde está Meersburg

Como siempre adjunto un mapita para situar el lugar, y como ves, Meersburg se sitúa en la orilla norte del Lago Constanza. Tiene conexiones en barco con las demás ciudades del lago y en carretera con sus vecinas del norte.

Tiene una situación privilegiada.


¿Y te la vas a perder? ;)

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