Lago verde, en Alsacia

La naturaleza que podemos encontrar en la vecina Alsacia (Francia) es fascinante, y además, una auténtica desconocida para muchos. Sí, la fama la tiene Selva Negra, pero ojito con lo que los Vosgos esconde. Lagos, cascadas, montañas como el Grand Ballon… Si te animas a perderte por esa región francesa te va a sorprender para bien.

En este artículo te hablo del Lago Verde, una de esas maravillas:

Cuenta la leyenda que el Diablo se enfadó muy mucho consigo mismo por culpa de unos monjes que habitaban el cercano Monasterio de Munster, abajo en el valle. (Monasterio que por cierto hoy solo quedan sus restos tras el paso de los años). El señor Diablo decidió construir un enorme castillo en lo alto del lago y así luchar contra la gran influencia que estos monjes tenían sobre toda la región. Con el paso del tiempo se dio cuenta que su lucha era un negocio fallido. Nadie en aquel momento tenía más poder que aquellos monjes. Por tanto decidió destruir el castillo y verter sus restos al lago. De ahí, cuenta la leyenda, su color verde. 


Bueno. Lo dicho, es lo que dice una leyenda.... demasiado fantástico y con poco sentido. Como muchas de las leyendas, de ahí su nombre. 

Realmente, y esto sí que está probado, el color verde de sus aguas viene por un alga que solamente se da en los meses de verano y que crece en el mismo lago. Eso, sumado al reflejo de los grandes abetos que lo rodean. 

El Lac Vert (lago verde) tiene origen glaciar, aunque con el paso de la historia ha modificado su estructura. Y es que en la primera mitad del siglo XIX muchos de los lagos alsacianos fueron transformados en embalses de agua. ¿Por qué? Resulta que uno de los ríos alsacianos más importantes, el Fecht, cuando llegaban los meses estivales se secaba. Y claro, este río cruza todo el Valle del Munster y baña buena parte de la cuenca del Rin desde Colmar hasta casi casi la ciudad de Sélestat. Por tanto es imprescindible para la agricultura y ganadería de la zona, así como también para todos los viñedos que allí se encuentran.

Entre 1835 y 1837 se construyó el muro de unos 15 metros de ancho para así poder almacenar el agua de la lluvia y de la nieve de otoño a primavera, e ir soltándola poco a poco cuando el río Fecht la necesite. Puede llegar a almacenar hasta 581.000 metros cúbicos.

El lago se encuentra a unos 1.050 metros de altitud, y llegar hasta él podrás hacerlo en coche y aparcarlo casi pegado al muro de contención. Hasta ahí llega la carretera y ahí hay un aparcamiento. 

Luego, recorrerlo de manera circular es mi primera recomendación. Es aproximadamente un kilómetro de paseo, unos 25-30 minutos.

Otra opción es ir del Lac Vert al cercano Lac des Truites, a unos dos kilómetros y medio. Ten en cuenta que el recorrido tiene varias subidas aunque merece la pena. Está muy bien señalizado. Sólo ir al Lac des Truites, sin rodear el Lac Vert previamente, es alrededor de una hora de trayecto. Luego la vuelta, claro.

No está permitido el baño y tampoco el montar en barca. No se puede acampar en los alrededores ni tampoco hacer fuego. Ah! Y en invierno no se puede caminar sobre sus aguas heladas.


¿Te lo vas a perder? ;)

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