6 motivos para ir a la Selva Negra en invierno

Si eres de los que te gusta el frío y la nieve, la Selva Negra es de los mejores destinos para disfrutar de unos días entre blancos bosques y montañas nevadas donde podrás practicar tu deporte de invierno favorito, con el plus de poder visitar mientras tanto preciosos pueblos y ciudades medievales. ¿Te animas a visitar la "Selva Blanca" este invierno? ;)

1. Un paraíso para los deportes de invierno

Esquí, Snowboard, raquetas de nieve, esquí de fondo, senderismo de invierno... Todos estos y muchos más podrás practicar por los bosques y montañas nevadas de la Selva Negra. ¿Sabías que por ejemplo el Feldberg (la montaña más alta de la Selva Negra con sus 1.493 metros de altura) y su área de influencia, tiene hasta 35 kilómetros de pistas esquiables?

Y si a eso le sumamos los kilómetros y kilómetros de pistas y caminos para la práctica del esquí de fondo y de raquetas de nieve... Es una pasada ver como casi cada día preparan estos caminos para que estén en perfectas condiciones.


En cuanto a precios del "forfait" en el Feldberg, un día entero le cuesta a un adulto 37€, y el precio disminuye en proporcionalidad si compras menos horas. En comparación, por ejemplo, con los vecinos Alpes suizos, el "forfait" en Matterhorn cuesta el día 75 Francos suizos, unos 66€. 

Vale, dirás que nos es lo mismo esquiar en los Alpes que en la Selva Negra... Y tienes razón, no lo es. Los Alpes tienen cientos y cientos de kilómetros para esquiar y las pistas son una pasada, pero oye, no siempre hay que ir a los Alpes, ¿no? ;) 

Además, en días claros, en el Feldberg podrás deslizarte o caminar con raquetas de nieve con vistas siempre a los famosos Alpes. Una maravilla vamos :)



¿Te gustaría caminar con raquetas de nieve por la Selva Negra o "perderte" por estos bosques practicando senderismo de invierno? Anímate entonces a participar de las rutas guiadas en español que "Aventura - Selva Negra" tiene preparadas para estos meses de invierno ;)

Más información en:



2. Disfruta de los paisajes nevados o incluso congelados

Una de las maravillas de la Selva Negra, cuando llega el invierno, es que muchos de sus lagos y cascadas se llegan a congelar. Es el caso de Titisee, Feldsee, Mummelsee, Todtnau, Triberg... Es una pasada ver estos gigantes como parados en el tiempo esperando a que suban de nuevo las temperaturas para lanzar de nuevo sus aguas montaña abajo.


En lagos, como Titisee, podrás incluso caminar sobre el hielo, siempre y cuando el grosor lo permita y las autoridades den el ok para ese día. 

Y nada, decirte que tengas cuidado con esas zonas heladas en los caminos y que te hacen resbalar una y otra vez. Una mala caída no es para nada una buena opción...

3. Ve a los muchos eventos que se celebran al aire libre

Campeonatos del mundo de esquí, de snowboard, de biathlon... e incluso de los famosos saltos de esquí. Todos ellos se celebran en la Selva Negra durante estos meses de invierno. Seguro que la curiosidad te llama y querrás ver alguna de estas pruebas. Sobre todo la de saltos... ;)

Pero no solamente hay estos eventos. ¡Hay muchos más!

  • ¿Un laberinto de hielo?
  • ¿Unas esculturas de hielo?
  • ¿Carreras de trineos tirados por perros?

Todo esto y mucho mucho más podrás encontrar en la Selva Negra


4. Visita los pueblos y ciudades de la Selva Negra

Conocer la cantidad de pueblos y ciudades de cuento de la Selva Negra en verano dista bastante a hacerlo en invierno. En invierno tiene otro encanto, es diferente.

1. Para empezar, al nieve, cómo no. Las postales de las casas y granjas típicas de estos bosques nevadas te quedarán de lujo.

2. Hay mucha menos gente por las calles y cómo no, menos coches y más aparcamiento. En ciudades como Freiburg (Friburgo) se nota muchísimo la diferencia.  No hay taaaanta gente como en meses veraniegos, y la verdad que a veces se agradece. Además, conserva ese toque de ciudad mágica también en invierno. Como Baden-Baden o Villingen.

Por cierto, hablando de aparcamiento y coches. Las carreteras de la Selva Negra son perfectas para conducir en invierno. Limpias de nieve y siempre los profesionales en alerta para quitar esos copos que caen en las mismas. 

3. Qué mejor que ver estos pueblos y ciudades con más calma, resguardándote de vez en cuando del frío en cualquiera de los museos, catedrales o cafeterías.


5. Relájate en las termas y baños romanos de la Selva Negra

Gracias a los romanos, que dejaron mucha huella en la Selva Negra cuando estuvieron por aquí hace unos dos mil años, podemos disfrutar de las aguas calientes que hay en las numerosas termas repartidas por la Selva Negra. 

Las podrás encontrar en Baden-Baden, Badenweiler, Bad Wildbad, Bad Krozingen... Pasar una tarde al calor de sus piscinas y jacuzzis al aire libre mientras que fuera hace un frío del carajo, no tiene precio ;)

¡Ah! Y si lo que buscas es diversión, puedes ir al Badeparadise de Titisee. Un conjunto de piscinas de agua caliente con enormes toboganes donde poder deslizarte y pasar unas horas de risas.

6. Los carnavales

No queda nada para que la gente se eche a la calle a ver los famosos desfiles del carnaval de la Selva Negra. En Alemania son muy famosos y conocidos, no como el de Colonia, pero casi ;)

En casi cada pueblo o ciudad se vivirá de una manera festiva y especial. Unos ejemplos de los que no te puedes perder son el de Villingen, Gengenbach, Elzach y Freiburg (Friburgo).


Bueno qué, ¿te he convencido para pasar al menos unos días en la Selva Negra durante este invierno? ;)

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