Schiltach: Historia y su castillo

Por su ubicación, en un valle a orillas del río Kinzig y a medio camino entre las ciudades de Estrasburgo (en Francia) y Rottweil (al otro extremo de la Selva Negra), Schiltach ha tenido una gran importancia a lo largo de su historia en la Selva Negra. Los romanos, duques y sus gentes han dejado una huella casi imborrable en estos bosques. Aquí te la cuento:

Aunque a los romanos les costó muchísimo el atreverse a entrar por los bosques frondosos de la Selva Negra, debido a los peligros que se escondían en ellos, una vez dentro construyeron una serie de vías, llamadas calzadas, que unían no solo diversas poblaciones en la Selva Negra si no también fuera de ella. Es el caso de la calzada romana que enlazaba las ciudades de Estrasburgo, a orillas del río Rin y ya en Francia, con la ciudad de Rottweil, a medio camino entre los Montes Suabos y la Selva Negra.

Aún así, Schiltach no fue fundada hasta el siglo XI, pero no como un pueblo ni como ciudad, si no más bien como parroquia. Resulta que por aquel entonces a lo largo de todo ese valle había muchísimas familias repartidas en pequeñas y grandes granjas que realmente no dependían de nadie, de ninguna población. La idea era que al construir una iglesia en un punto más o menos equidistante, ese lugar fuera el punto de encuentro y de reunión de dichas familias. 

No fue hasta mediados del siglo XIII, cuando los Duques de Teck pusieron sus ojos en este lugar y decidieron construir su castillo en lo alto de una colina a 420 metros sobre el nivel del mar. Lo llamaron "Landsehr".


No solo levantaron el castillo si no que amurallaron la ciudad, que crecía poco a poco a orillas del río y que también crecía en importancia gracias al comercio. Por tanto se convirtió en objeto de deseo de otras familias ricas de la zona. Durante sus primeras décadas de vida fue el lugar donde paraban sí o sí, los comerciantes que iban hacia Rottweil, ya que las cuestas y la pendiente que venía después hacía que muchos pasaran la noche en Schiltach. 

Los Duques de Teck gobernaron Schiltach hasta el año 1371, fecha en la que por herencia fue a parar a la familia Urslingen, quienes diez años después vendieron el castillo y el pueblo a los Condes de Württemberg que estuvieron en el poder hasta 1810, solamente interrumpido en dos ocasiones: una en 1519 cuando fue ocupada por muy poco tiempo por la ciudad imperial de Rottweil; y dos, en 1534 cuando los austriacos llegaron a la Selva Negra. Pero rápidamente la devolvieron a sus antiguos dueños.

Los últimos cien años de poder de los Württemberg en Schiltach digamos que no fueron los mejores... Sus deudas y las guerras que asolaban los alrededores y que tenían consecuencias en el pueblo hicieron que su castillo fuera deteriorado primeramente en el año 1733 y tras repararlo, se decidió que como había llegado la paz, el castillo ya no era necesario. Por tanto, a partir de 1747 la fortaleza fue poco a poco desmontada y sus materiales vendidos y subastados (ventanas, estufas, puertas, armarios...) Los muros, de momento no los tocaron.

Y digo de momento porque no fue hasta después del incendio de 1791 que arrasó Schiltach cuando los ciudadanos decidieron tirar abajo los muros del castillo para así con sus enormes piedras reconstruir sus casas. Los pocos restos que quedaron en pie fueron finalmente demolidos en el año 1830, debido a que no se garantizaba la seguridad de los cimientos y que aguantaran en pie sin poner en riesgo la vida de algún excursionista.

Fue durante esta época cuando los Condes de Württemberg dejaron de gobernaron en Schiltach y ésta paso a formar parte del Gran Ducado de Baden, que pretendía unir muchísimas pequeñas regiones de esta esquina de Alemania.

Desde entonces Schiltach no ha parado de crecer debido a la fuerte industria de la zona. La madera, los relojes y en la actualidad las nuevas tecnologías, han hecho y hacen de ella uno de los motores más importantes de toda la Selva Negra. Además, atrae muchísimo turismo debido a que su arquitectura, rica en numerosas casas de madera entramada, hacen de Schiltach uno de los pueblos más bellos de toda Alemania.

Toda la historia y cultura de Schiltach podrás encontrarla en el museo que hay a la entrada de la Plaza del Mercado, llamado "Museum am Markt". En él verás muchísimos objetos y fotografías del pueblo a lo largo de sus casi 800 años de vida.

Más información de este museo en:


¿Y te lo vas a perder? ;)

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