Friburgo: Haus zum Walfisch - La casa de la Ballena

Curioso nombre que le dieron a este gran edificio situado en una de las calles más bonitas de la ciudad. Su fachada, de color rojo arenisco y su decoración interior como exterior, alojó a grandes personajes de la historia, entre ellos a uno muy ilustre: Erasmo de Róterdam.

Te presento la "Casa de la Ballena de Friburgo":

Fue construida en el año 1516 para el tesorero general de Maximiliam I, el por aquel entonces emperador alemán. Su nombre, Jakob Villinger, y a pesar de tener un altísimo cargo en la Administración del Imperio, le costó "Dios y ayuda" conseguir el permiso de construcción y de vivienda que otorgaba la ciudad de Friburgo. Por eso, hasta un año más tarde no pudo entrar a vivir.

Quizás se puede entender esas reticencias de la Ciudad a tal obra, ya que si hoy echas un vistazo al edificio verás que es la suma de muchos otros, en total 17 pequeñas viviendas que Jakob Villinger transformó en cuatro grandes para diferentes motivos. Una de ellas era y es la llamada "Haus zum Walfisch", traducido en español como "Casa de la ballena". ¿Por qué le puso Jakob Villinger ese nombre?

Tiene un origen bíblico: Una historia llamada Jonás y la ballena.

Resumiendo el cuento de diré que Jonás era un profeta que fue ordenado para ir a la ciudad de Nínive (en la actual  Irak) a predicar el evangelio. En lugar de eso, al poco de llegar decidió huir de allí. Se dirigió a la costa y cogió una nave en dirección al oeste. Durante semanas compartió viaje con muchos marineros. Todo iba genial hasta que una gran tormenta azotó el barco. Jonás dormía plácidamente durante la tormenta y no se enteró de nada. Mientras, los marineros luchaban y luchaban contra ella. A Jonás le echaron las culpas de la tormenta y de no hacer nada por sus compañeros de aventura, y fue expulsado del barco y echado al mar. 

En su caída, mientras se ahogaba, fue a parar al interior de una ballena que milagrosamente lo devolvió a tierra firme. Fue entonces cuando él prometió regresar a Nínive y llevar a cabo el cometido que le habían asignado.

Ahora bien, y leído esta historieta. ¿Qué tiene que ver esto para ponerle el nombre al edificio de "la casa de la ballena". Seguramente nada, seguramente todo. Quien sabe. Quizás, al estar enfrente de la casa el Monasterio de San Martin, el señor Jakob Villinger escuchara esta historia en la iglesia y pues oye, le hizo gracia o algo. A saber...


Uno de los más importantes habitantes que ha tenido la finca fue Erasmo de Róterdam. Lo hizo cuando aún la casa estaba inacabada, allá por la Navidad de 1529. El ayuntamiento le había cedido su uso, ya que estaba recomendado para su entrada en el Consejo de la Ciudad. El problema llegó cuando al humanista, y a sus compañeros de piso, compañeros del gremio que huyeron de Basilea tras La Reforma, se les exigió el pago del alquiler. En un principio aceptó la suma de dinero, pero luego al querer rebajarla y negociarla todo el mundo se le echó encima. Abandonó la casa en junio de 1531.

Hasta el año 1874 "la Casa de la Ballena" pasó por multitud de manos y en ella se alojaron personajes muy importantes de la región y de la ciudad de Friburgo. Archiduques, emperadores, generales, barones, condes... así hasta ese 1874, que fue cuando se convirtió por primera vez en comercio. Concretamente fue una bodega de vinos y en los pisos superiores se establecieron diversas oficinas de ámbito privado.  

Ya en el siglo XX, la ciudad compró el edificio por 310.000 Marcos de oro (en el año 1905). ¿El motivo? Fueron unos años en los que la Ciudad quería proteger a los edificios históricos de la misma, y para ello no había mejor forma que comprarlos para así evitar la especulación del suelo que veían venir. 

Pero bueno, esto cambió cuatro años más tarde, cuando decidieron vender la propiedad a un famosos banco alemán "Volksbank". Y así fue hasta que llegó la II Guerra Mundial. El edificio quedó arrasado, en su interior, por las bombas caídas la noche del 27 de noviembre de 1944. Su fachada resistió al ataque, pero no así todo el interior. 

Tras la reconstrucción que se hizo años más tarde, otro banco, esta vez "Sparkasse", se hizo con el edificio y a día de hoy son sus oficinas más importantes de la región.

Como verás la casa no solo se limita a la fachada de la Franziskaner-Strasse (la calle que rodea la Iglesia de San Martín), si no que también continua hacia el otro lado, donde se encuentra una bonita plaza en honor al mercado de la patata que durante décadas estuvo en funcionamiento (Kartoffelmarkt).

La fachada de "La casa de la Ballena" donde la Franziskaner-Strasse está pintada de ese color rojo arenisco, característico en muchos edificios de la ciudad. Destaca también su puerta de entrada, con arcos de diferentes colores y diversos detalles sobre ellos. Si te fijas, en lo alto hay dos gárgolas que sirven como desagüe para las lluvias.

También hay dos inscripciones: Una en honor a Erasmo de Róterdam y la otra a la fecha de fundación del edificio.

En la fachada norte, la que da a la plaza que te mencionaba antes, hay una escultura con la cara de Maximilian I, el emperador que reinaba cuando la casa fue construida. Pero seguro que lo que más te llamará la atención será el colorido de la puerta de entrada por ese lado del edificio, además de una de las torres del anterior que desde aquí se observan.

Pero oye, no te quedes solo con la vista de fuera. Por dentro el edificio también está genial. 

Mucha gente no lo sabe. No sabe que se puede entrar a través del edificio contiguo, ese que su fachada es de color amarillo. A través de esa entrada darás una sala de exposiciones gratuita que se renuevan cada "x" tiempo. Podrás admirar su interior abovedado y luego caminar hacia lo que hoy en día es el banco de "Sparkasse". Mientras los clientes hacen sus operaciones bancarias tu podrás ver su preciosa decoración ;)

Es para mí uno de mis lugares favoritos de la ciudad. Su arquitectura, historia y decoración, junto con las mencionada exposiciones temporales del interior, hacen que vaya a él cada muy poco tiempo. Me encanta :)

FREETOUR por la ciudad de Friburgo y la montaña de su extinto castillo

"La Casa de la Ballena" forma parte de los lugares que vistamos en nuestra visita guiada, siempre en español, por la ciudad de Friburgo. ¿Te animas a participar?


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