Schauinsland en invierno

Aquí, en esta primera entrega invernal te hablo de:

  • La subida en el funicular (Schauinslandbahn)
  • La torre del Schauinsland (Schauinslandturm)

Schauinslandbahn, subida en el funicular

Una vez llegas a la estación del funicular, conocida como Talstation- Schauinslandbahn, deberás pagar la entrada y esperar la cola para subirse en una de sus cabinas. Dependiendo del día, puede que haya más o menos cola. El día que elegí para subir en invierno era un día soleado y se notaba más gente que en días anteriores. 

Mientras esperas, verás como funciona por dentro los engranajes del funicular, ya que van y vienen las cabinas a medida que pasa el tiempo y llega el turno de subirte.

Hay que decir, que la propia empresa que gestiona el funicular organiza unos tours guiados para que veas el funcionamiento del funicular por dentro. 

La capacidad de las cabinas varía dependiendo de la gente que se sube, es decir, hay gente que va con sus niños y carritos de bebé; gente que se sube con la bicicleta; gente que va con los esquíes... por eso estate atento y decide en que cabina quieres subirte. No pasa nada por dejar pasar a quien quieras. 

Una vez dentro, ponte cómoda/o, saca la cámara de fotos, y disfruta del viaje de unos 20 minutos.

Si eres de los que sube por primera vez te sentirás algo intranquilo y a cada mínimo sonido que escuches te pondrás rápidamente en alerta. Si ya te lo conoces o eres un experto en este tipo de funiculares, disfruta viendo, además del paisaje, a la gente que por primera vez se sube. Quizás te sientas identificada/o recordando tu primera vez en un funicular.

Por cierto, una cosa importante, no da vértigo. Nada. Te lo digo yo que reconoce que tengo vértigo, pero que aquí no sintió nada de nada.

Lo dicho, disfruta del paseo, e incluso deja la cámara de fotos a un lado y concéntrate en el precioso paisaje.

Consejo:

Para subir suele haber más gente en las cabinas que para bajar, por tanto, si quieres hacer fotos más tranquilamente y estar moviéndote por la cabina en busca de la toma perfecta, aguanta a hacer tus fotos hasta el trayecto de bajada.

Una vez llegas a lo más alto, a la estación de la montaña (Bergstation), tendrás unas vistas espectaculares del trayecto que acabas de realizar. Hay un mirador donde poder relajarte un rato.

Si viajas con niños, nada más salir de la estación tienen una zona infantil donde divertirse en los columpios o, simplemente, lanzándose bolazos de nieve.

Schauinslandturm, la torre del Schauinsland

Tu primer objetivo quizás, sea ir a la torre del Schauinsland, y para llegar hasta allí deberás coger uno de los caminos (bien señalizados y nevados en invierno) que te lleva hasta ella. Resbala un poco, pero se camina muy bien.

Depende del camino que cojas, te encontrarás con diferentes esculturas. A mí, me encantó esta:

Una vez en la base de la torre, empieza a subir escaleras hasta lo más alto. Aquí arriba tendrás vistas a 360º. Espectacular.

La ciudad de Freiburg abajo, el monte Feldberg, las nevadas montañas de los Vosgos franceses a lo lejos, los molinos de Freiburg, la llanura del Rin, los Alpes suizos....

Hasta aquí esta primera entrega, el Schauinsland en invierno. Tuve suerte de visitarlo en un día soleado de invierno y con nieve recién caída apenas hacía dos días. Un placer. Recomendable todo el año ;)

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