Cascadas de Todtnau

-- casi congeladas --

Un día cualquiera de febrero del 2018 pudimos ver algo asombroso. Ver las cascadas de Todtnau, las segundas más grandes de toda la Selva Negra, casi congelarse. Solo le faltaba un pelín para que no se oyera ninguna gota de agua... Fue espectacular:

(...) Impresiona ver estos gigantes de esa manera. Piensas que el tiempo se ha detenido y ha convertido unos preciosos saltos en un fenómeno asombroso. En ese momento como que te olvidas de todo lo que sucede a tu alrededor. Que si gente buscando el mejor lugar para hacer la foto, que si el frío que hace... Y te concentras y te centras en ellas. Imaginas como el agua ha llegado a congelarse, en qué momento exactamente, oyes el silencio más absoluto en un lugar donde el sonido del agua es a veces ensordecedor, te fijas en los árboles desnudos que te recuerdan que estamos en invierno y que en esos instantes hace -10º...


Y es entonces cuando sigues tu camino, a orillas del río que nace de las cascadas y ves como el agua lucha por salir a la superficie. Crea túneles, "carreteras" rodeadas de un manto blanco... y hasta esas gotas que se atreven a saltar más de lo necesario, las ves convertirse en hielo. 


Sin duda fue, uno de los mejores vividos durante ese invierno por la Selva Negra.

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