Ruta por el bosque embrujado y el lago helado

"Sólo el hombre vive realmente la naturaleza viéndola con los ojos y sintiéndola con el corazón"

Otto Müller-Hartau, pintor y vecino de Hinterzarten.

1898 - 1969.

Me adentro en el bosque embrujado (Brugger Wald) y en el lago de hielo (Eisweiher) de Titisee, caminando entre grandes abetos y coníferas, cruzando pequeños puentes de madera, sentándome en la orilla del frío estanque y admirando una pequeña, y tan pequeña, sorpresa a mitad de camino.

Dónde está y cómo llegar

Esta ruta se encuentra entre los pueblos de Titisee y Hinterzarten, en la región de la Alta Selva Negra.

En coche podrás llegar fácilmente, ya que la carretera B500 une Titisee con Friburgo y es bastante transitada.

Podrás dejar el coche en cualquiera de los aparcamientos del pueblo de Titisee.

En tren también es fácil, e incluso mucho más que en coche, ya que la línea que une Friburgo con Titisee y Schluchsee hace paradas en esta ruta.


La ruta

Te propongo una pequeña ruta, de poco más de 4 kilómetros, que une los pueblos de Titisee y Hinterzarten. 

  • Es ideal para hacerla en familia por su baja dificultad.
  • La puedes hacer en cualquier época del año. ¡Ojo! y precaución en invierno que está nevado y helado, pero aún así se puede hacer (probado por Caminando entre bosques en bicicleta).
  • Y por supuesto la puedes hacer en bicicleta, que la puedes alquilar en Titisee, si no dispones de ella.
  • No te extrañes si ves la señal de que por donde vas pasa el Camino de Santiago, porque es verdad. ¡Un motivo más para hacerla!

Inicio de la ruta, en el Lago Titisee:

 

Es imposible no quedarse embobado mirando el Lago Titisse, aún en esta época del año, que el frío y el viento se hace notar, y mucho, en tus huesos.

 

Es aquí donde comienzo el camino... mejor lugar imposible, ¿no?

 

 

 

 

Dejando el pueblo y el lago a mi espalda, ando en dirección a la iglesia Christkönigs de Titisee, donde siguiendo las indicaciones del Camino de Santiago, llegamos a la entrada del bosque embrujado.

Paso por debajo de altas coníferas y abetos, donde todo se oscurece y donde los rayos de sol luchan por meterse entre los recovecos para intentar alumbrarme el camino.

 

 

Llego al lago de hielo (Eisweiher).

Se llama así porque en invierno se convierte en una pista de patinaje, a riesgo claro del grosor que tenga en ese momento...

Fue en 1926 el primer estadio alemán de hielo donde el equipo nacional de Hockey venía a jugar aquí sus partidos, hasta 1945, que cesó su actividad deportiva. Aunque en invierno algún valiente se atreve aún.

En la actualidad los castores se han hecho con el lago y como corren riesgo de extinción en esta zona, ha dejado de ser tan accesible como lo era antes. Ante todo hay que respetarles y no molestarles.

Y entonces me pierdo entre puentes de madera que cruzan el arroyo que nace del lago helado...

 

 

Sigo avanzando, pero esta vez por grandes claros que me permiten ver a lo lejos, y en días claros, la montaña más alta de la Selva Negra, el Feldberg, de 1.493 metros.

Por la ruta seguro que te encuentras a mucha gente, sobre todo si la haces en verano, ya sea en bicicleta o con el típico bastón que ayuda a caminar a quien con el paso del tiempo le va costando cada día un poco más.

 

 

De repente veo algo inesperado, algo que no estaba en mis planes. Un cartel anuncia un pequeño molino de agua a 50 metros desviándote del camino.

Me acerco sin dudarlo.

Me topo de frente con un pueblo en miniatura lleno de molinos, figuras y hasta una capilla en lo alto de la pequeña roca. Una preciosidad. 

 Es mejor verlo desde más cerca:

Vuelvo al camino y ya empiezo a dejar atrás el bosque. Pongo rumbo hacia Hinterzarten.

El camino de tierra se convierte en carretera en un cruce donde deberás girar a la izquierda. Pero no te preocupes, casi ningún coche circula por ahí, solo los dueños de los chalets que te encontrarás más adelante. 

Las vías del tren asoman también, y si tienes suerte podrás ver uno de ellos. Es la línea que une Titisee con Freiburg.

Un alto en el camino puede ser para ver una antigua capilla o para sentarte a meditar con la pequeña escultura que te encontrarás en el lado izquierdo del camino.

Y llego al final, Hinterzarten.

Donde un lago con el estadio de los saltos de esquí, famosos en todo el mundo, como telón de fondo, es el lugar perfecto para reponer energías y regresar o continuar, ya sea en tren o en coche, a tu siguiente aventura por la Selva Negra

Datos útiles:

  • Si vienes en coche, deberás aparcar en Titisee y, o volver desde Hinterzarten andando de nuevo, o coger el tren en la estación. Sólo tarda cinco minutos en llevarte de nuevo a Titisee.
  • Calzado óptimo para la estación del año en la que vayas, y ropa adecuada.
  • Si lo haces andando cuidado con las bicis, compartís camino.
  • Respeta la naturaleza y a los animales que te encuentres, en especial a los castores del lago.

El tiempo en el bosque embrujado

¿Vas a patear por el bosque y no sabes el tiempo que te vas a encontrar? No te preocupes, aquí te lo muestro actualizado cada día.

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