Hochburg - Emmendingen

A menos de 20 kilómetros al norte de la ciudad de Friburgo, en la Selva Negra, se alza en lo alto de una colina el castillo Hochburg, o más bien sus ruinas bien conservadas donde cada fin de semana, si el tiempo lo permite, numerosas personas suben a él para disfrutar de sus vistas, conocer un poco más la historia que le rodea y por qué no, preparar una barbacoa en sus verdes explanadas acompañada de ricos vinos que se obtienen de las laderas de este pequeño alto. 

Historia del castillo

La primera mención que se tiene del castillo data del año 1127, en un documento del Obispo Uldarich de Constanza. En él se hablaba de la compra de las tierras cercanas y de la propia fortificación para la fundación de la Avadía Tennenbach. Por aquel entonces era conocido como Hacchberg y no como Hochburg, ya que el fundador fue Dietrich von Hachberg, uno de los Condes de Nimburg.

 

Desde 1218 hasta 1386 el castillo fue la sede del Margrave de Baden, los que gobernaban en la región durante esos años que fueron derrotados y el castillo divido entre dos hermanos de los Habsburgos.

 

En 1418 vuelve a manos Margrave, puesto que una deuda de más de 80.000 florines renanos era imposible de lidiar. Aunque su recuperación fue más lenta de lo esperado ya que Emmendingen fue destruido seis años después, en “la Batalla de la Liga renana”.

 

Durante los siguientes doscientos años el castillo es remodelado varias veces, añadiendo los siete baluartes diseñados por el Margrave Karl II que protegerán a la fortaleza durante mucho mucho tiempo. 

 

Desde 1634 hasta 1636 el castillo fue asediado de nuevo, esta vez dentro de la Guerra de los Treinta años. Fue demolido y arrasado en casi su totalidad. Posteriormente se reconstruye y vuelve a ser destruido dos veces, una en 1684 por un incendio y otra en 1688 por el Rey francés Luis XIV en la “Guerra de sucesión”.

 

En 1698 la reconstrucción del castillo se descarta debido a su alto coste y a la ineficacia probada de la fortaleza sin un apoyo adecuado de las tropas en los valles cercanos.

 

En el siglo XIX se vuelve a replantear la reconstrucción, pero como pasó con el castillo de Heidelberg, sus ruinas atraen a artistas y románticos, algo que hace que el trabajo de renovación se haga lento y tedioso. Las dos guerras mundiales del siglo XX interrumpieron de por sí ese trabajo.

 

Desde 1971 unos voluntarios ayudan en el trabajo de conservación de las ruinas gracias a una asociación que un día por semana se encarga de limpiar, reparar y reconstruir lentamente lo destruido. Quien quiera puede participar de estos trabajos poniéndose en contacto con dicha asociación.

Descubriendo el castillo

Ese día me propuse hacer una pequeña ruta de unos 15 - 20 km caminando desde el centro del pueblo de Emmendingen, subir hasta su torre mirador (Eichbergturm), continuar hacia las ruinas del Hochburg y de ahí seguir hacia Sexau y lo que se terciara en cada momento. Por eso, nada más salir de los frondosos bosques de Emmendingen ya empecé a ver el castillo al fondo a unos 2 kilómetros y esto es lo que vieron mis ojos...

Acercamiento y entrada a la fortaleza

Esta escultura tallada en piedra donde se ve a un guerrero haciendo guardia junto con el escudo y emblemas del castillo te dan la bienvenida al mismo. 

Desde este lugar hasta la entrada del tercer anillo de la fortaleza tendrás aún unos metros a pie o en bicicleta, donde vacas y cabras, así como árboles frutales, forman parte del bello paisaje que rodea el camino durante una breve subida.

Es aquí donde te toparás de frente con los primeros muros que rodean el castillo. Grandes bloques de piedra que defendieron muy bien la fortaleza y que aún hoy en día están bastante bien conservados. En este punto esta la entrada al tercer anillo.


Tercer anillo

Lo primero que te encontrarás serán las grandes paredes defensivas en forma de estrella que rodean y rodeaban el castillo, junto con sus grandes fosos, hoy en día poco apreciables. Son siete Bastiones del siglo XVII de hasta 12 metros de altura, junto con 30 cañones, que estos últimos ya no existen.

Mi consejo es que antes de entrar y descubrir el castillo por dentro te des una vuelta por sus alrededores. Disfrutar de sus buenas vistas y admirar los altos muros que muchas veces fueron atacados en el pasado es un buen ejercicio que te trasladará centenares de años atrás, imaginando a aquellos guerreros, campesinos, soldados y generales que una y otra vez intentaron vencer estos muros. Es una pequeña vuelta que no tardarás mucho en hacerla.

Segundo anillo

Para acceder al segundo anillo de la fortaleza lo harás por la puerta principal del castillo.

Una vez dentro podrás ver un primer patio donde se entrenaban a los guerreros y varias edificaciones como la armería, la guardia, la herrería, los talleres, la cárcel y la lavandería, entre alguno que otro más. Hoy en día muchas de ellas han desparecido y otras intentan aguantar el paso del tiempo, e incluso reinventarse, como los baños que hay donde antes estaba la herrería.


Al fondo a la izquierda deberás pasar por debajo de un arco que te lleva a otro pequeño patio que enfila la subida hacia el primer anillo. Aquí podrás ver o intuir edificios como el almacén, casas donde vivió por ejemplo el director de la cárcel y el jefe de la guardia, el almacén de los caracoles (abundantes en la zona), un pozo y más retretes.

Puedes ampliar las imágenes pulsando sobre ellas ;)



Primer anillo

Es la parte más alta del castillo y la de más vida sin lugar a duda. A ella puedes acceder subiendo la cuesta y rodeando una gran pared. Esta es la imagen que te encuentras nada más llegar a lo más alto...

El palacio, o las preciosas ruinas que quedan de él, es el edificio principal de la fortaleza. En su patio, amplias zonas verdes sirven en los días más calurosos de improvisados picnic, donde familias enteras se tiran en el césped donde los más pequeños juegan a ser príncipes y princesas y los mayores a disfrutar de una rica cerveza que podrás adquirir en el chiringuito que hay.


El palacio por dentro y por fuera te invita a imaginarte cómo se vivía por aquel entonces entre sus muros. Habitaciones como el gran salón, con su chimenea, o los cuartos donde dormían los más privilegiados del lugar se distinguen entre las piedras que aún quedan en pie.


Las vistas de la Selva Negra desde aquí son sin duda las mejores de toda la fortaleza...



Y no sé, pero me chiflan hacer fotos desde las ventanas de estos y otros muchos lugares...


Al fondo del todo verás un puente que cruza la entrada principal y te lleva a una zona muy defensiva del castillo, donde hay dos torres de vigilancia, unas banderas (que corresponden a las de la región y castillo) y más vistas increíbles.



Salida de la fortaleza

Una vez visto ya todo lo anterior y disfrutado del castillo tienes varias opciones:

  • Quedarte un poco más allí
  • Encaminarte hacia la salida y seguir recorriendo la Selva Negra

Si eliges esta segunda opción deberás bajar por las escaleras donde está el museo del castillo. Está abierto solo los domingos y festivos desde el 1 de abril al 31 de octubre de 13 a 17 horas y la entrada es gratuita.

 

Una vez lo visites, o pases de largo, sigue bajando más escaleras y llegarás al patio del anillo 2. Luego recorrer todo lo andando anteriormente hasta la salida.

Yo, que como anteriormente comenté venía caminando desde Emmendingen - Eichbergturm (torre mirador) - Castillo Hochburg, y quería continuar mi ruta, mínimo hasta Sexau, nada más atravesar la puerta principal de entrada al castillo giré a la izquierda y salí definitivamente del mismo por un pasadizo que se accede a través de estas escaleras y que te llevan a la salida sur de la fortaleza.

Me alejo ya de este histórico lugar rodeado de viñedos y siempre echando un vistazo atrás antes de perderme por más y más bosques de esta, mi querida Selva Negra... 



Dónde está, cómo llegar y más info

El castillo se encuentra en la región conocida como "Hochschwarzwald", la Región Alta de la Selva Negra. Friburgo está a menos de 20 kilómetros, una media hora en coche. 

Emmendingen, el pueblo del castillo está a unos 4 kilómetros, 10 minutos en coche.

Para llegar a la fortaleza:

En coche, tienes aparcamiento gratuito en la entrada, aunque deberás subir la cuestecita hasta la misma puerta del castillo. 

 

Andando o bicicleta, sin duda la mejor opción. Desde la estación de trenes de Emmendingen, por ejemplo, es una hora caminando, media hora en bicicleta.

 

El transporte público (bus o tren), te deja en Emmendingen o en Sexau, y ya de ahí a pie o en bici, tú decides ;)


Información importante y general para los visitantes:

Horarios de apertura: Todos los días del año de 7 a 21 horas.

Entrada gratuita. Puedes dejar una pequeña voluntad a la entrada si lo deseas ;)

 

El acceso y el moverse por el castillo a las personas en sillas de ruedas es bastante complicado. Una pena.

El tiempo en el Hochburg

¿Vas a visitar el castillo y no sabes el tiempo que te vas a encontrar? No te preocupes, aquí te lo muestro actualizado cada día.

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