Historia de la ciudad

Los romanos, en el primer siglo de nuestra era, ya se establecieron con un pequeño asentamiento donde hoy en día está la gran ciudad del oro de Alemania. Se llamaba Portus, ya que servía como puerto de todos aquellas pequeñas embarcaciones que llegaban a ella sobre el río Enz, que atraviesa la ciudad.

Pero el nombre de Pforzheim no se le dio hasta el año 1067, en un documento del Emperador Enrique IV. Se le puso Pforzheim por representar la puerta o la entrada a la Selva Negra (Pforz = Pforte, puerta o entrada en alemán).

Imagen de www.pforzheim.de
Imagen de www.pforzheim.de

Trece años después, en el 1080, recibió los derechos de ciudad mercado, algo que le permitiría a la ciudad atraer muchos comerciantes a la zona y que trajo algo de riqueza durante los cuatro-cinco siglos siguientes.

Johannes Reuchlin, imagen de www.pforzheim.de
Johannes Reuchlin, imagen de www.pforzheim.de

 

 

 

Un personaje bastante influyente en la ciudad fue Johannes Reuchlin, un filósofo y humanista tan importante casi como el gran Erasmo de Rotterdam, que influyó bastante en la Reforma Protestante. Nació en Pforzheim en el año 1455. Quizás, la historia de Pforzheim tendría un enorme vacío si no nombrara a este artista.

La gran eclosión económica de la ciudad llega en el siglo XVIII, que es cuando se establece la primera fábrica de relojes. Después de ella vinieron más y más fábricas, y no sólo de relojes, si no también de joyería en general gracias a la gran cantidad de minas de joyas y de oro que de repente empiezan a prosperar en los alrededores de Pforzheim. De aquí viene el apelativo de "la ciudad del oro de Alemania".

Fue, hasta la II Guerra Mundial, una de las ciudades más importantes, debido al oro y las joyas, del sur de Alemania. El 23 de febrero de 1945 veinte minutos de bombardeos continuos destruyeron la ciudad, y con ella más de 18.000 personas, casi veinte mil almas que dejaron un vacío en Pforzheim de más de cuarenta años, que fue lo que se tardó en reconstruir por completo esta ciudad al norte de la Selva Negra.


Hoy en día Pforzheim no es ni mucho menos esa ciudad tan rica y próspera como lo fue en los siglos XVIII y XIX, pero a a poco intenta recuperar esa esencia que su precioso pasado le ha dejado. A pesar de todo esto, sus cerca de 120.000 habitantes, una potente industria relojera y su privilegiada situación al norte de la Selva Negra y entre ciudades como Karlsruhe y Stuttgart, hacen de ella un lugar perfecto para vivir.

Museo de la ciudad

Si quieres saber más sobre la historia de Pforzheim te aconsejo que visites su Museo de la ciudad. Aquí te dejo algunos datos sobre él:

 

 

 

 

Horario de apertura:

- Miércoles y jueves de 14 a 17 horas.

- Domingos y festivos, de 10 a 17 horas.

 

Entrada gratuita.


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