Ruinas del castillo de Wiesneck, el tesoro de los Condes de Haigerloch

Situadas en lo alto de una pequeña colina a 537 metros de altura y en el vasto Valle del Dreisam, estas ruinas que hoy podemos visitar han sobrevivido a casi mil años de historia, a guerras e invasiones que trajeron con sigo la destrucción y la posterior reconstrucción, a la hambruna, al fuego... Y todo para preservar un legado, el de los Condes de Haigerloch, que hicieron mucho y bueno algunos de los lugares más esplendorosos de la Selva Negra.

Te descubro, las ruinas del Burg Wiesneck:

No, no son unos restos cualquiera. Y es que a pesar de su estado, cubiertos casi en su totalidad por una densa vegetación, significan mucho para la historia de estos bosques y de la gente que vive en sus alrededores desde hace mil años...

Fue mencionado por primera vez allá por el año 1079, pero se sabe que fue construido al menos a mitad de ese siglo XI por los Condes de Haigerloch. Esta familia fue de las más importantes tanto de la Selva Negra como de los vecinos Montes Suabos, de donde provenían. Concretamente venían de la zona donde hoy en día se encuentra el famoso Castillo de Hohenzollern.

¿Pero que hacían en mitad de la Selva Negra, a más de cien kilómetros de "su casa"? Muy fácil, eran comerciantes adinerados que iban a menudo a la ciudad de Freiburg (Friburgo) a vender sus productos y a comprar otros muchos. Y resulta que en el bello Valle del Dreisam había una zona que no era de nadie. Los "Zähringen", la familia que fundó la gran ciudad de la Selva Negra y que gobernaba en aquella época en la región, había establecido sus límites justo donde hoy en día está el pueblo de Buchenbach. Y ahí que los Haigerloch vieron la oportunidad de construir, en lo alto de una colina, un castillo y su nuevo hogar. Pensaban que les sería más fácil a la hora de comerciar y de llevar sus productos desde el otro extremo de la Selva Negra.


Con lo que no contaron, o sí, nunca se sabrá, era con el monumental cabreo que se cogieron los Zähringen al ver que se estaba levantando tal construcción a escasos pasos de su frontera. Pensaron que era el paso previo a un futuro conflicto, y por ende en el año 1121 los Zähringen atacaron el castillo y lo destruyeron

Los Condes de Haigerloch, que pasaron a llamarse los "Haigerloch-Wiesneck", en honor a la zona donde se encontraba el castillo y que puso nombre a la fortaleza, vieron mermadas sus fuerzas y lograron reconstruir el castillo poco a poco.

- - No entenderé por qué los Zähringen dejaron que esta familia se restableciera en el mismo lugar... - -

Quizás porque vieron que nunca llegarían a tener la misma capacidad militar que ellos. Quizás. Pero lo que si es verídico es que los Haigerloch-Wiesneck se extinguieron a finales del siglo XII y el castillo pasó a manos de los Condes de Hohenberg, familia amiga de los Zähringen.

Hubo más cambios de propietarios a lo largo de su historia:

  • En el año 1293 pasó a manos de los Turner (que si conoces la zona hay un valle cercano llamado así en honor a ellos)
  • En 1318 fue a parar a los Landeck (que ya tenían un castillo al norte de Freiburg)
  • Y en 1372 fueron los Blumenegger los que cogieron el control del mismo
  • Lo sorpresivo fue que los Landeck, tras recuperarse de las guerras que azotaban a su otro castillo y que hizo que perdiera este, compraran primero la mitad del Wiesneck en 1451 y la otra mitad en 1460.

Poco le iba a durar la alegría a los Landeck, ya que en 1526 los campesinos destruyeron el castillo debido a la llamada "Guerra Campesina alemana" un conflicto donde reclamaban sus derechos y querían ser oídos de alguna manera. Y como nadie les hacía ni p... caso pues allá que tiraron por la vía violenta.

El castillo fue parcialmente reconstruido años más tarde. Pero no por los Landeck, no, si no por los Sickingen-Hohenburg, una nueva familia que se quería "unir al juego". Y es que tener un castillo tan cerca de Freiburg era muy goloso en aquellas épocas...

Y llegaron los franceses. Era el año 1644 cuando durante la "Guerra de los Treinta Años", lo destruyeron. Y así se quedó desde entonces. Nadie hizo ademán de reconstruirlo, de intentar recuperar algo de él. Nada. El castillo cayó en el olvido y escondido bajo sedimentos y vegetación.


Y es así como sigue hoy en día. Al menos hay caminos que llegan a él que se adentran por un precioso bosque y que sin darte cuenta, de repente, estas caminando entre sus restos. 

Ves la parte más grande que queda en pie, que es la entrada al mismo y un muro bastante grueso con un par de ventanas.



Te imaginas entonces que donde te encuentras ahora es un patio enorme, quizás era donde entrenaban los guerreros, quizás donde se comerciaba... Quién sabe. 

El foso se distingue casi a la perfección. Un foso que separaba la gran torre con la muralla exterior.


Y la torre, de la que solo queda un grueso muro que es lo único que se ve kilómetros a distancia si te alejas o te vas acercando al castillo.


Por cierto, ¿quieres saber como era de verdad el castillo hace 400 años? Pues mira mira...

Vuelvo la mirada atrás, a años después de que el Conde Adalbert de Haigerloch construyera el castillo. Era como bien recuerdas ahora, finales del siglo XI. Pues bien, esta familia no sólo construyó el castillo, si no que también levantaron un enorme "monumento" que hoy en día sigue en pie y en funcionamiento... 

El Monasterio de Sankt Margen

construido en el año 1118 por el Conde Bruno de Haigerloch-Wiesneck

En ese año, se fundó el pueblo.

Dónde está y cómo llegar hasta él:

Se encuentra en las afueras del pueblo de Buchenbach, en pleno Valle del Dreisam. Como referencia te digo que se encuentra entre la ciudad de Freiburg (Friburgo) y el Valle del Infierno.

Pueblos y lugares de interés cercanos son:

  • Freiburg (Friburgo), 15 kilómetros
  • Kirchzarten, 4 kilómetros
  • Sankt Peter, 10 kilómetros
  • Sankt Margen, 14 kilómetros
  • Ravennaschlucht, 12 kilómetros
  • Titisee, 19 kilómetros

El llegar hasta él es bastante sencillo:

Si lo haces caminando o en bicicleta. Hay múltiples caminos por los bosques y montañas que rodean la colina, además de ir tranquilamente y llaneando por el Valle del Dreisam. Eso sí, en algún momento te tocará subir hasta las ruinas.

Si lo haces en coche. Está muy cerquita de la carretera que une la ciudad de Freiburg (Friburgo) con el famoso Titisee, el lago más conocido de la Selva Negra. Además, hay una pequeña carretera que te sube casi hasta la entrada del mismo. Solo tendrás que caminar doscientos metros...

En tren y/o autobús. La parada de tren más cercana es la de Himmelreich, pero ojo, que desde ahí te tocará caminar un par de kilómetros hasta llegar a sus muros. En cambio en autobús, si coges el de la línea 221 que sale desde Kirchzarten, llegarás fácil ya que te deja a menos de un kilómetro de la entrada.


¿Y te lo vas a perder? ;)

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