Cascadas Edelfraeungrab

Uno de esos lugares por los que merece la pena echarse la mochila al hombro y caminar disfrutando del sonido del agua son las Cascadas Edelfrauengrab, situadas en la región media de la Selva Negra muy cerquita del pueblo de Ottenhöfen, famoso por sus molinos de agua. El paisaje que las rodea es de gran belleza, ya que la vegetación y las grandes rocas le aportan ese toque mágico que unas cascadas necesitan. ¿Te animas a descubrirlas? ;)

Cuenta la leyenda...

... Que un caballero llamado Wolf von Bosenstein, que gobernaba en la región y tenía un pequeño castillo en una colina cercana al pueblo de Ottenhöfen, se trasladó a Tierra Santa junto con el Ejército Imperial para luchar durante Las Cruzadas dejando al mando del mismo a su esposa. Esposa que no le guardaba mucha fidelidad..., no.

 

Un día, un mendigo con siete niños medio muertos de hambre, llamó a la puerta del castillo y pidió una pequeña limosna. La señora, se burló de él y de sus hijos, echándoles bruscamente de allí. Él la maldijo... "Daréis a luz a siete hijos a la vez, todos tan miserables como aquellos de los que te burlaste". La maldición se hizo realidad, y un día la señora dio a luz a siete niños.

En su angustia, no vio otra salida que ordenar a uno de los sirvientes que metiera a los niños en un saco y los ahogara en el estanque del castillo.

 

En ese mismo momento el sirviente se encontró de frente con el Señor del castillo que regresaba de Las Cruzadas. Éste intentó hacerle creer que quería ahogar unos pequeños perros, cosa que el Señor no se creyó y echó un vistazo al contenido de la bolsa. Furioso, el Caballero ordenó al sirviente que regresara al castillo e informara de la ejecución de su orden a su esposa. Mientras, el Caballero llevó a los niños al Castillo Hohenfels en Alsacia, del que eran dueños unos parientes. Allí fueron instruidos y entrenados.

 

Siete años más tarde, Wolf hizo que trajeran al Castillo de Bosenstein a los siete niños para un festival. Vestidos con ropas echas jirones, tocaron el arpa y cantaron tristes canciones. Fue entonces cuando los invitados se preguntaron que qué madre tan inhumana podría tener a sus hijos así. A lo que la señora del castillo respondió: "Su madre debería estar aprisionada en vida con una hogaza de pan y una jarra de agua". Su marido, lleno de irá, la contestó: "Así sea, ¡has hecho tu propio juicio!"

Y así sucedió. El Caballero encerró viva a su esposa en una cueva, rodeada de agua y con una hogaza de pan como único alimento. Finalmente, ordenó al arroyo que entrara en la cueva para liberar a su esposa de su tormento, muriendo casi en el acto. Desde entonces, la cueva ha sido llamada como la "tumba de la noble mujer".

Un recorrido por las cascadas

Si no es caminando entre los preciosos bosques y las montañas de enormes rocas típicas de la región Media de la Selva Negra, seguramente llegar a ellas lo hagas en coche por el cercano pueblo de Ottenhöfen. Desde allí verás que sale una pequeña carretera, bien señalizada, hasta el aparcamiento donde tendrás que dejarlo. Será entonces cuando comience el recorrido a pie...

Las cascadas están dentro de una reserva natural llamada "Karlsruher Grat", que da nombre también a una famosa ruta de senderismo circular que sale de Ottenhöfen, pasa por estas cascadas y sube hacia las rocas del Gottschlägtal, unos miradores naturales a más de 800 metros de altura. El final, es un descenso suave por preciosos bosques de haya de regreso a Ottenhöfen.


Rutas de senderismo guiadas en español por la Selva Negra:


Aún así, lo que es en sí las cascadas es poco más de un kilómetro ida y vuelta. Subir y bajar.

El recorrido por ellas se hace por estrechos caminos, puentes de madera y escaleras, lo que le da ese punto de salvaje y bonito a la vez.

En sus primeros tramos te toparás de frente con la pequeña cueva de la que habla la leyenda de la mujer del caballero. Podrás subir hasta ella, y tras un saltito meterte entre las rocas y el agua.


En total, las cascadas tienen hasta 7 saltos de agua que alcanzan en conjunto los 45 metros de caída.



El río, o más bien arroyo, es el llamado Gottschläg, afluente del río Acher ya en Otttenhöfen. Como ves, forma preciosos cortados que atravesarlos es una pasada.


¿Dónde están las cascadas?

Ahí las tienes, en el mapita que ves a continuación. Como ves, si vas en coche pasarás el pueblo de Ottenhöfen si o casi sí. Si vienes andando... podrás hacerlo desde muchos lugares, y es que perderte por estos bosques es lo mejor que podrás hacer en tu visita a la Selva Negra.


¿Te animas a visitar las cascadas Edelfrauengrab? ;)


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