Campo de concentración Struthof-Natzweiler

Abril de 1941. Los nazis ponen sus ojos en las montañas de los Vosgos. Un año antes, las regiones francesas de Alsacia y Mosela pasan a manos alemanas. Francia pierde la ciudad de Estrasburgo y sus alrededores. Alemania controla la parte este del país francés y con ella sus ciudades y sus valiosos recursos. Y son por estos recurso por los que en mayo de 1941 se construye el primer campo de concentración nazi en "suelo francés", el de Struthof-Natzweiler:

Si visitas esta zona en la actualidad verás el mismo paisaje que había antes de la llegada de los nazis en 1941. Pistas de esquí en invierno, bosques, bellas montañas y por ende, un lugar de vacaciones dedicado también a la agricultura y ganadería. Así era Struthof. Así era Natzweiler.

Heinrich Himmler, jefe de la Gestapo y de la policía nazi, y Oswald Pohl, jefe de la oficina principal de la administración económica de las SS, buscaban explotar económicamente a los deportados. La idea era construir campos de concentración cerca de las canteras para utilizar a esas personas como mano de obra. Ese fue el caso del de Struthof-Natzweiler. Los nazis descubrieron que en lo alto de aquellas montañas había granito rosa, muy preciado en aquella época.

Por eso, entre el 21 y el 23 de mayo de 1941 dos convoyes venidos desde Frankfurt trajeron a los primeros deportados. Estas primeras personas fueron las que construyeron los barracones y el camino que había que recorrer desde el valle hacia lo alto de la montaña. Desde ese momento todos los deportados llegarían en trenes hasta el pueblo de Rothau (situado a 340 metros de altitud) y después debían caminar hasta el campo de concentración situado a 785 metros de altitud. Una distancia de unos 8km en subida.

Fueron entre 17.000 y 20.000 personas las que fueron deportadas al campo de concentración de Struthof durante los tres años que estuvo en funcionamiento. Struthof era el campo principal, pero los nazis construyeron otros muchos más "cerca" de él. Eran los llamados subcampos. En total hubo 70, todos ellos dependientes del principal, el de Struthof. Estaban repartidos por las regiones de Alsacia, Mosela y en el actual estado alemán de Baden-Württemberg (donde se encuentra Selva Negra).

Por el campo de concentración principal de Struthof y sus subcampos pasaron alrededor de 52.000 prisioneros. Casi 22.000 de ellos fallecieron.

Estos datos convirtieron al de Struthof en uno de los campos de concentración más asesinos de la Alemania nazi.

Hasta Struthof llegaron personas de toda Europa de hasta 30 nacionalidades diferentes. La mayoría de ellos eran opositores o combatientes de la resistencia que fueron apresados para eliminar así a cualquier contrario político al régimen nazi. Una vez en el campo de concentración eran marcados con las letras "NN", ya que fueron atrapados bajo el decreto nazi "Nacht und Nebel". Traducido literalmente al español como "Noche y Niebla" (es decir, a escondidas). 

Pero no eran los únicos. También hubo judíos, gitanos, personas homosexuales y algunas mujeres.

La vida de estas personas durante el tiempo que estuvieron en Struthof seguro que te la puedes imaginar. No voy a entrar en esos detalles. Pero sí te digo que trabajaban a destajo en la cantera, anteriormente citada. Daba igual la época del año y las condiciones climatológicas. Trabajaban de seis de la mañana a seis de la tarde o de seis de la tarde a seis de la mañana. 

  • En verano soportaban altas temperaturas a pleno sol. No había sombras
  • En otoño padecían las frecuentes e intensas lluvias así como la niebla.
  • Y en invierno... en invierno trabajaban bajo un viento helado, con temperaturas medias que rondaban los -10 y -20 grados con nieve hasta de metros y medio.

Llegar hasta la cantera no era sencillo, había que caminar un kilómetro desde los barracones.

A partir de 1942 el trabajo en la cantera no fue el único a realizar en Struthof. Tuvieron que reparar también motores de los aviones de guerra.

Para poder realizar estos trabajos los deportados recibían solamente:

  • Por la mañana un cucharón de café.
  • Durante las horas en la cantera, una rebanada de pan negro y na rebanada de salchicha.
  • A medio día, sopa de remolacha o de col
  • Y por la noche, una pieza de pan negro

"Descansaban" en los barracones. En total se construyeron seis para este cometido. Dormían en literas de tres pisos. Tres personas por cama.

Pero había más barracones y edificios en el campo de concentración:

  • 5 de ellos estaban dedicados a la enfermería y a los experimentos que realizabas con ellos los médicos nazis. 
  • 1, para aquellos con fiebre tifoidea.
  • 1 bloque para aquellos que debían pasar una cuarentena
  • Otro para las oficinas del campamento 
  • Y otro para la cocina

Además, al fondo del campamento, en su parte más baja, se encontraba la prisión y el crematorio.

La cámara de gas estaba a más de un kilómetros del campo.

Todo el perímetro estaba protegido con alambradas con púas electrificadas conectadas con hasta ocho torres de vigilancia.

En total, había 100 hombres que vigilaban a los deportados, administraban y dirigían el campo.


Y así fue hasta septiembre de 1944 cuando los nazis lo abandonaron debido al avance de las tropas aliadas. La mayoría de los deportados son trasladados al campo de concentración de Dachau (cerca de la ciudad de Múnich). Otros pocos, se quedaron en Struthof bajo supervisión de un pequeño número de las SS.

En ese traslado de prisioneros murieron hasta 5.000 de ellos.

El 23 de noviembre de 1944 el ejército estadounidense encontró y liberó el campo de concentración. Fue el primero de muchos que luego hallarían por toda Europa central. El único construido en suelo francés.

Tu visita al campo de concentración de Struthof-Natzweiler

Struthof está abierto del 1 de marzo al 23 de diciembre. Por tanto en enero y febrero no vayas que estará cerrado.

Horarios:

  • Del 1 de marzo al 15 de abril. de 9 a 17 horas
  • Del 16 de abril al 15 de octubre. De 9 a 18:30 horas
  • Del 16 de octubre al 23 de diciembre. de 9 a 17 horas

La cámara de gas abre de 14 a 18 horas de abril a octubre, mientras que el resto del año está abierta hasta las 16:30 horas.

Precios:

  • Entrada a 6€ por persona
  • Tarifa reducida a 3€ por persona
  • Gratuita a menores de 10 años y personas con discapacidad
  • Grupos. A partir de 10 personas, 3€ por persona.

El aparcamiento es gratuito

Los tickets para entrar al campo de concentración se adquieren en el llamado "Centre européen du résistant déporté". Un edificio negro pegado al aparcamiento, donde también hay un museo y una librería.

Luego, cuando vayas a entrar al campo en sí, deberás enseñar tu ticket al personal de la entrada.

Breve descripción del campo en la actualidad:

Verás que el campo está situada en la vertiente norte de la montaña, por tanto para recorrerlo tendrás que descender para luego subir. No es un campo construido en llano. Este hecho, el estar en pendiente, dificultaba aún más la vida de los deportados. 

Tras atravesar la puerta de entrada, tendrás un primer barracón. Es el museo del propio campo de concentración. Justo en frente, otro barracón. Las antiguas cocinas.

Y entre medias, en un nivel inferior, la soga. Allí fueron condenados a muerte muchos deportados y otras personas que directamente traían hasta Struthof solo para morir en la soga.

También entre medias de los dos barrancones, pero en su parte superior, se encuentra el gran monumento en recuerdo a la barbarie sufrida allí por miles de personas. Mide 40 metros de altura, tiene forma de llama y en él se puede ver la silueta demacrada de un deportado. Detrás de él, hay un cementerio.

El descenso a los barracones que están en la parte más baja del campo de concentración se hace por uno de los extremos del mismo. El camino va pegado a la alambrada y a las torres de vigilancia. Una vez abajo, se distingue la pendiente del campo de una manera sorprendente.

Los dos barracones que fueron remodelados y quedan en pie en esta parte del campo de concentración son la prisión y el crematorio. Entre medias una fosa con una cruz en recuerdo de las personas que ahí perdieron la vida.

En comparación a otros campos de concentración, como por ejemplo el de Dachau en Múnich, éste de Struthof es más pequeño, por tanto la visita será más corta. Calcula alrededor de 2 horas - 2 horas y media si lo visitas bien bien, parándote a leer las cosillas del museo y haciendo fotos. 

La diferencia de este campo es, como anteriormente lo he expuesto varias veces, que está en pendiente. Y claro, las vistas hacia las montañas de los alrededores son espectaculares. Lo digo por sacar algo positivo del lugar... Ya me entiendes seguro ;)

Por cierto, aún queda algo por ver de este campo de concentración. Y es la cámara de gas que está a un kilómetro. Por tanto coge el coche y ve hasta allí. Eso sí, piensa en los horarios de apertura de la cámara de gas de los que antes te hablé. Para que no vayas y te encuentres el edificio cerrado...

Para finalizar. Espero y deseo que este artículo te haya gustado y te ayude en tu próxima visita al propio campo de concentración. Evidentemente he intentado resumirlo lo más posible. No me he metido en las descripciones de los barracones, ni tampoco por ejemplo en qué pasó después de su liberación (los procesos, los juicios a los responsables del campo, la remodelación y reapertura como museo...) Seguro que entiendes que sería si no un artículo eterno. Interesante. Sí. Mucho. Pero eterno.

Y por supuesto, que la visita al campo sea para recordar aquellos años y no repetirlos, no para otras cosas que nada tienen que ver.

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