Castillo Hohenzollern, parte II

En la primera de las dos partes en la que he dividido mi visita al castillo de Hohenzollern te cuento su historia y de que manera puedes llegar a él.

Pues bien, en esta segunda entrega, y última, te hao de cómo es el castillo hoy en día y de mucha más información que te será muy útil saber a la hora de planear tu visita al Hohenzollern.

Castillo Hohenzollern por dentro
Castillo Hohenzollern por dentro

El castillo hoy en día:

El castillo hoy en día es espectacular. Te dejo aquí un mapa para que no te pierdas en tu visita a este castillo de cuento:

La llegada al castillo

Llegar en coche al castillo es la forma más fácil y rápida de hacerlo, además de darte más libertad a la hora de moverte por los alrededores. Yo venía desde la Selva Negra, más concretamente desde Friburgo. 

El trayecto duró casi dos horas, ya que tuve que atravesar de oeste a este la Selva Negra hasta llegar al pueblo de Rottweil, donde allí debí desviarme por la carretera B27.

Unos pocos kilómetros después de dejar atrás el precioso pueblo de Rottweil se empezaba a ver a lo lejos la silueta de lo que intuí era al castillo. Y sí, era el castillo, pero hay que estar muy atento y fijarse bien.

 

Pero fue pasar el pueblo de Balingen y ya era visión permanente, ya que la colina en la que se alza el castillo es lo suficientemente grande para dejarse ver kilómetros a lo lejos.

Para de verdad llegar a él, deberás coger un desvío en el pueblo de Hechingen, donde empieza la pequeña subida que tendrás hacer hasta el aparcamiento.

Aparcamientos

Posee dos. El primero más abajo que el segundo. 

Precios:

  • Coches, 2€.
  • Motos, 1€.
  • Caravanas, 4€. Puedes hacer noche allí.

Una vez aparcado deberás subir al castillo a pie o en bus. El autobús es el Pendelbus, del cual te hablé en la primera parte. 

Llegar a la entrada del castillo a pie

No, no es fácil llegar arriba. Lo que parece una agradable subida a pie se convierte en un reguero de personas intentando sacar fuerzas para subir, primero la empinada cuesta, y después unas escaleras, que rodean el castillo y te llevan a su entrada. 

 

 

 

Los que ya se lo conocen, prefieren subir por la carretera, aunque des algo más de vuelta. Pero la pendiente y el esfuerzo es mucho menor.

Advertencia:

Si viajas con niños o bebés en sus carritos deberás subir por la carretera, dado que es imposible hacerlo por el camino habilitado.

La puerta de entrada, Adlertor

 

 

 

 

Una vez pagada la entrada al castillo te encuentras con la puerta del águila, donde después de pasar la barrera que ves en la imagen, atravesarás el puente levadizo sobre un pequeño foso.

 

 

En esta puerta destaca el águila situada en lo alto de la misma y el caballo y caballero que están algo más abajo.

De camino a la Wilhemsturm

Para llegar a la principal torre que protegía el castillo y así meterse de lleno en el mismo, deberás subir por una rampa en forma de caracol que atraviesa dos puertas, un pasadizo con una bella escalera en su interior y un puente, donde al fondo hay una plaza desde la que tendrás unas vistas espectaculares de los alrededores del castillo.

La rampa final hacia la plaza central

Nada más cruzar la Wilhemsturm la última rampa asoma. A la derecha verás un pequeño aparcamiento para los trabajadores y personal del castillo. Y casi al final de la subida, también a la derecha verás la Capilla del Cristo, cuyo coro está inspirado en el de la Catedral de Naumburgo, en Alemania. La puerta de entrada es la misma que la de la entrada a la destruida, y actualmente en ruinas, iglesia memorial Kaiser Wilhelm, en Berlín.

 

 

Dentro de esta capilla hay otra capilla ortodoxa rusa que se creó en el siglo XX para la esposa, del Príncipe Louis Ferdinand de Prussia, Kira de Rusia.

Al fondo la plaza central.

La plaza central

Es inevitable quedarse embobado mirando a todas partes y dando vueltas como una peonza admirando el interior del castillo. 

 

Desde ahí puedes ver el edificio principal, donde está la oficina de información y compra de entradas a las visitas guiadasla tienda de regalos, el restaurante del castillo, que antiguamente fue el salón de los condes donde se hacían las fiestas y cenas importantes, y un cuadro enorme que es árbol genealógico de la familia Hohenzollern.

 

 

 

La única decoración de la plaza es un cañón, situado en pleno centro. Suficiente para no ser eclipsado por el tesoro que son los edificios de alrededor.

Jardines del castillo

Un jardín pequeño para este gran castillo. Es el lugar perfecto para tomarte algo antes de meterte de lleno por el interior del castillo. En navidades ponen unas casetas donde venden los productos de la navidad y donde tomarte un rico Glühwein, mientras que el resto del año es una gran terraza donde poder comer y tomarte un respiro.

Las habitaciones del castillo y la Capilla de San Miguel

 

 

 

En el lado contrario al del edificio principal se encuentran las habitaciones de los príncipes, rey y reina, además de la biblioteca. En la esquina, la capilla de San Miguel Arcángel.

 

 

Esta capilla fue agregada en 1853, pero su parte medieval data de los años 1454 a 1461, lo que significa que es el único legado que queda del segundo castillo.

La torre de la bandera

Así es como se conoce a esta torre circular situada entre las dos partes en que se divide el castillo. 

Cámara del tesoro

Podrás acceder a ella bajando unas escaleras que se encuentran al fondo de la plaza central. Hay objetos de la edad media, como espadas, armaduras y escudos, además de varios bustos.

Este recorrido por la parte más oculta del castillo, te lleva a la parte trasera del mismo...

Unas increíbles vistas

Esta zona se encuentra detrás de los edificios principales del castillo, y lo bordea por ambos lados. Aquí podrás ver numerosas estatuas pertenecientes a príncipes y reyes, además de disfrutar de las mejores vistas de los alrededores del castillo. Merece la pena que te entretengas en este místico lugar.

Ambos lados te llevan hacia la salida del castillo, pero por lugares diferentes. Te recomiendo que camines y decidas por cual quieres salir.

Información útil

Horarios de apertura:

Del 16 de marzo al 31 de octubre: Todos los días de 10.00 a 17.30 horas.

Del 1 de noviembre al 15 de marzo: Todos los días de 10.00 a 16.30 horas.

Precios:

Entrada al castillo sin opción de visitar el interior (habitaciones, salón y biblioteca):

  • Adultos, 7€
  • Niños, 5€ (de 6 a 17 años).

Entrada al castillo "todo incluido":

  • Adultos, 12€
  • Reducida, 8€ (jubilados, estudiantes mayores de 18 años  y personas con discapacidad)
  • Niños, 6€ (de 6 a 17 años).
  • Entrada familiar, 28€ (dos adolescentes y hasta cuatro niños).

Aparcamiento:

  • Coches, 2€.
  • Motos, 1€.
  • Caravanas, 4€. Puedes hacer noche allí.

Consejos y recomendaciones:

Imagen de las vistas hacia el castillo, RECOMENDACIÓN
Imagen de las vistas hacia el castillo, RECOMENDACIÓN

Para tener las mejores vistas del castillo a lo lejos, y sacar esa foto que en tantos lugares aparece, deberás conducir hasta el pueblo de Onstmettingen, al este de Bisingen, y llegar al hotel Zollersteighof. Allí tendrás que dejar el coche y caminar un kilómetro y medio para llegar allí. RECOMENDADO 100%

Alojamiento: Recomiendo que si decides quedarte una noche por la zona, para así aprovechar a ver los otros castillos algo cercanos de Lichtenstein o Sigmaringen, te aconsejo el Hotel Post, en el cercano pueblo de Jungingen.

Si aún no has leído la primera parte del castillo Hohenzollern donde te hablo de su historia y de cómo llegar aquí te dejo el enlace para que no pierdas ningún detalle de este lugar de cuento:


Anímate y ven a conocer el Hohenzollern, los castillos que hay también por la zona y como no, la Selva Negra de Alemania.

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