75 años del bombardeo aéreo a Friburgo

Hoy, 27 de noviembre del 2019, es un día de recuerdo, un día para echar la vista atrás y un día para no olvidar ese fatídico 27 de noviembre de 1944. Hoy se cumplen 75 años del bombardeo aéreo que destruyo Friburgo y que la cambió para siempre...

Durante muchos días, semanas e incluso meses, los habitantes de Friburgo tenían aún la esperanza de salvarse de las temidas bombas. Ya eran muchos años de guerra, pueblos y ciudades fueron arrasadas, millones de muertos... Pero Friburgo aún no había pasado por eso, y por ello, al creer que el final de la guerra estaba tan cerca, pensaron que se librarían de esa barbarie. 

No había en la ciudad en aquella época objetivos militares o zonas industriales relevantes para que los aliados pusieran sus ojos sobre esta ciudad. Sin embargo, algo muy importante era lo preocupaba a los ciudadanos por ser el gran motivo por el que bombardear Friburgo: el tren.

Y es que por Friburgo pasaban o cruzaban tres grandes líneas férreas:

  • La del Valle del Rin, que une y unía las ciudades del centro y norte de Alemania con Basilea
  • La del Valle del Infierno, que une y unía ambos lados de la Selva Negra
  • Y la línea que unía a Friburgo con Colmar (Francia)

Por tanto Friburgo era un importante centro para el movimiento de tropas desde el oeste.


Este hecho hizo que 27 de noviembre de 1944 cayeran las primeras bombas a las 19:58 horas, por parte de los bombarderos británicos. En 20 minutos, unos 300 aviones lanzaron casi 15.000 bombas sobre la ciudad, la mayoría incendiarias y de señalización. 

Fue la llamada "Operación Tigerfisch".

Casi 3.000 personas murieron ese día y otras 9.600 resultaron heridas. Friburgo contaba por aquel entonces con unos 64.000 habitantes. Muchos de ellos se salvaron gracias a que se refugiaron en los tres búnkeres o refugios. Uno, muy cerquita del edifico principal de la Universidad; otro, en pleno centro, la Catedral; y el último, en el interior de la montaña del extinto castillo, donde hay un enorme "agujero" con capacidad para unas 10.000 personas.

 

Alrededor del 90% del casco histórico de la ciudad fue destruido. Y es que las bombas caídas, la mayoría incendiarias, arrasaban edificios que no habían sido tocados por dichas bombas, lo que hizo que el fuego se propagara rápidamente por la ciudad y durante días bomberos y voluntarios intentaron sofocar las llamas.


Uno de los poquitos edificios que se salvó fue la Catedral. Y no por lo bella que es, tampoco por respeto a ese lugar de culto. Si no más bien por ser el punto de referencia para esos bombarderos. Los 116 metros que tiene de altura la torre de la Catedral tienen la culpa.

Después, durante los siguientes años, la ciudad fue reconstruida, respetando en un gran porcentaje lo que fue Friburgo antes de ser destruida en esa Segunda Guerra Mundial.

Hoy, 27 de noviembre del 2019, 75 años después de aquel bombardeo, la ciudad recuerda esa fecha promoviendo varios eventos que girarán en torno a la Catedral. A las 20:00 horas habrá una misa nocturna especial dentro del templo.


*Imágenes cedidas por el Archivo de la ciudad de Friburgo

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