Los bosques de la Selva Negra, pasado y presente

Hace poco más de mil años la Selva Negra era un bosque prácticamente impenetrable. Estaba compuesto por hayas, arces, robles, abetos, pinos y piceas, desde lo más profundo de los valles hasta las cumbres más altas. Los romanos y los pueblos germánicos, establecidos unos en la Llanura del Rin y otros alrededor de la Selva Negra fueron los primeros que empezaron a utilizar poco a poco la madera de estos árboles, lo que marcó el inicio del fin de estos bosques...

La industria de la madera

Ya en la Edad Media se van estableciendo más pueblos, ciudades y pequeños asentamientos, no solo en la Llanura del Rin, si no en la propia Selva Negra, gracias a la mejora del clima y de las técnicas de cultivo. Por fin se atrevieron a entrar y descubrir estos bosques.

La madera se convierte entonces en la materia prima más importante del momento. La energía y materiales de construcción se extraen de ella; la vajilla, recipientes de almacenamientos, maquinaria de la época, y hasta los barcos están hechos de madera. Y la madera de la Selva Negra es perfecta para todo ello.


Un parte de esa madera sirvió para el consumo regional, tanto en las minas como el fundición de los minerales, tan esenciales en aquella época, como la extracción y producción del carbón y el vidrio. Pero también fue muy importante para la exportación, como la que se hacía hacia Holanda (Rotterdam-Amsterdam) donde grandes robles (y más adelante abetos, cuya madera es más ligera y flota mejor que los robles) de la Selva Negra llegaban hasta allí a través del río Rin en forma de balsas, y allí eran utilizados para la construcción de grandes bosques y también para la propia planificación urbana de esas ciudades.


Casi sin bosques, la Selva Negra a principios del siglo XIX:

Ya a finales del siglo XVII los habitantes de la Selva Negra se empezaron a quejar a las autoridades de la falta de la materia prima por excelencia, los árboles de estos bosques. Pero poco caso hicieron hasta que un siglo después ya sólo quedaba un 10% de bosque. El motivo, además de los antes mencionados, fue la construcción de muchas granjas a lo largo y ancho de la Selva Negra, lo que provocó esa desnudez en las laderas de las montañas y por tanto, un gran peligro que podría provocar grandes inundaciones. Había que reaccionar ahora sí o sí.

Durante este tiempo, el romance y la magia que la Selva Negra transmitía, de paisajes idílicos etc etc,  había llegado a los oídos de muchísima gente de toda Europa, lo que empezó a atraer a aquellos llamados “turistas”. Uno de esos “turistas” que venía de la zona de Prussia puso el grito en el cielo y llamó a las autoridades a actuar. Fue entonces cuando se escuchó por primera vez la palabra “SOSTENIBILIDAD”. Fue entonces cuando la reforestación de la Selva Negra se convirtió en cuestión de estado y el propio gobierno interviene con actuaciones drásticas pero necesarias. Se comienza la plantación de millones de árboles incluso en áreas de posesión privada. Hubo agricultores que no quisieron ceder sus tierras para esta reforestación y el Estado se las intervino. Además se controló muy mucho a aquellos campesinos que llevaban a sus animales a pastar por los prados y que impedía pues esa reforestación. Todo esto provocó el abandono de granjas que se demolieron para que los bosques recuperaran su lugar.


La Selva Negra, pasado y presente:

La Selva Negra a pesar de todo ello no será la misma que hace mil años. Para esa reforestación se plantaron, mayormente, piceas, que son árboles de rápido crecimiento. Pero esto plantea problemas, como los que surgieron tras el huracán Lothar que azotó el sur de la Selva  Negra en el año 1999. Las piceas no resisten bien este tipo de inclemencias climáticas…

A día de hoy el bosque ha recuperado su terreno, siendo un 70% en el sur y un 90% en la zona norte de la Selva Negra. A pesar de ello, se sigue protegiendo el bosque de talas no autorizadas, de animales como el urogallo que se alimenta de los brotes de los abetos entre otros muchos, etc etc.

Numerosos programas ayudan a que el bosque no pierda de nuevo ese terreno de nuevo ganado y podamos disfrutar plenamente de él.

En este espacio encontrarás imágenes de los muchos bosques que hay por toda la Selva Negra. Como muchos no tienen nombre y otros es casi imposible situarlos en un mapa, simplemente aquí verás las imágenes que hago de estos bosques cuando me pierdo por este bello paraje. ¿Te animas a descubrirlos?





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Comentarios: 2
  • #1

    sergio gomez martinez (miércoles, 14 febrero 2018 12:49)

    Interesantisimo reportage.Gracias

  • #2

    Pilar (domingo, 18 febrero 2018 23:06)

    Gracias por la info. Ahora ya le podemos contar más cosas a las visitas.